La pobreza, la discriminación por la edad, la falta de personas pensionando, versus muchas cobrando pensión por la transformación de la pirámide poblacional, todos estos problemas derivados, entre otras cosas de:
“Los desempleados que conocemos, básicamente, se dividen en dos: los que se quejan de que las empresas están obsesionadas con pedir experiencia y los que se quejan de que las empresas solo quieren contratar a jóvenes mal pagados. El drama es que los dos llevan razón, al menos en parte. Discriminar a un trabajador por su edad no sólo es injusto, es inconstitucional.
Steve Jobs volvió a su empresa Apple a los 44 años para convertirla en el paradigma del éxito empresarial de nuestros días a base de talento e innovación. Y cuando la abandonó porque el cáncer no le permitía seguir trabajando las acciones de la compañía se desplomaron un 5% por la partida de este “¿venerable anciano de 56 años?” Por eso un estudio como “Talento Invisible” nos parece oportuno y necesario. Porque la discriminación por edad existe y no afecta solo a quienes la sufren. Despreciar el talento senior es malo para nuestra economía, nuestras empresas y nuestra sociedad. Nosotros ya lo sabemos. Ahora vamos a contárselo al mundo ….